miércoles, 26 de abril de 2017

MI AMIGO DE LA INFANCIA

A Nico lo trajo mi padre, lo encontró en el campo, agazapado junto a una madriguera, a la que no pudo entrar porque tenía una patita rota. Con mucho mimo, papá se la entablilló con un palillo de los polos que mi madre hacia en el congelador. 
Todos los días, cuando llegaba del colegio, lo primero que hacía era ir a verlo, su patita iba mejorando. 
El resultado fue que se le quedó en un muñón porque él mismo se la mordía por el dolor. También cojeaba un poco, pero nada le impedía correr por el patio de mi casa.
Era mi compañero de juegos, comía zanahorias y alfalfa de mi mano ysi le ponía un folio entre los dientes, lo picoteaba como si fuera un troquel.
Lo peor era que mis padres empezaban a enfadarse porque Nico, para que sus dientes no crecieran más de la cuenta, mordía todo lo que encontraba, los cables de la luz, los marcos de las ventanas...  Entonces, me propusieron meterlo en un jaulón y, aunque no me hacía mucha gracia, no tuve más remedio que aceptar, para que no hiciera daño.
Durante el verano, nos fuimos a una casa que teníamos en el campo y por fin pude dejar a Nico correr en libertad . Al segundo día de estar allí, vinieron unos amigos de mi hermano, lo pasamos estupendamente, bañándonos en la piscina y subiéndonos a los árboles para coger frutas. Por la noche estaba tan cansado que me quedé dormido sin ir a ver a Nico.
Cuando me levanté, bajé corriendo y vi que la puerta del corral estaba abierta y Cuca, la perra de mi abuelo, sentada en el umbral. Llamé a Nico y busqué por todos lados, pero no lo encontré. Mi madre me oyó llorar e intentó consolarme, diciendo que mi amigo, igual que yo tenía una mamá y querría estar con ella.
Durante mucho tiempo lo busqué todas las mañanas,pensaba que pronto aparecería para jugar otra vez conmigo, pero nunca llegó. Sentía  una pena inmensa y me culpaba por no haber ido aquella noche a cerrar el corral donde Nico Dormía.                       Años después, me enteré de que Cuca, como buena cazadora, lo había matado y mamá lo enterró debajo de un sauce para que yo no lo viera.
MARÍA LUISA GALLARDO

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