martes, 9 de mayo de 2017

VIEJOS SERVICIOS

Soy  una especie en peligro de extinción. Durante  años y años fui el medio más fiable e íntimo de comunicación. Hoy, en aras  de la tecnología y la inmediatez,  he perdido mi esencia más profunda. He pasado a ser algo frío e impersonal. Solo suelo ser usada como correspondencia bancaria u oficial, o medio de reivindicación y protesta.

En mis buenos tiempos, llegué a sentirme y ser muy importante. Fui portadora de montones de noticias de todo tipo. Desde las más gratificantes y jocosas a las muy serias y trascendentales. He sido esperada y temida. Mi contenido era un reflejo de la persona que me escribía. Alegre, triste, enamorada, enojada, ingenua, ingeniosa. En mis sobres han viajado todas las emociones imaginables.
He sido cómplice de múltiples situaciones: el primer amor, el primer o último desengaño, el adiós definitivo o el hasta luego de quien nunca volvió. Me han escrito y acariciado millones de manos, llenas de impaciencia o temor. Manos jóvenes, vigorosas e ilusionadas, y manos arrugadas, llenas de experiencias y sabiduría.
He viajado mucho. Unas veces han sido distancias cortas, entre pueblos y ciudades cercanas. Pero en otras ocasiones he recorrido muchos Kilómetros y hasta cruzado océanos.
Mi destinatario no siempre me leyó, a veces fui arrugada y tirada con rabia a la papelera, otras mi destino fue simplemente una chimenea. Unas veces me destruyeron las manos que me enviaba y otras, las que me recibieron. Algunas veces sólo fui olvidada en una mesa, donde  la encontró alguien que al leerla por curiosidad; se enteró de lo que no esperaba o de lo que estaba buscando.
He sido escrita de muy diferentes formas, desde las caligrafías más exquisitas y refinadas, hasta los trazos burdos e ilegibles. Con elegantes plumas, bolígrafos normales y corrientes, y humildes lápices. Lo que importaba no era la forma, sino la intención y el contenido. Una simple hoja de papel en blanco ha llegado a ser un sueño o una pesadilla.
En definitiva, soy la nostalgia hecha papel.

Rosa Arjona

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas más populares